El Proyecto

Muchas son las preguntas que nos han surgido en Discarlux tras más de diez años dedicados en exclusiva al mundo del vacuno. Son muchos los pasos dados, los avance hechos… pero, ¿lo sabemos todo? Indudablemente la respuesta es no. Queda mucho por investigar y muchas cosas por descubrir. Somos y seremos grandes defensores de la cultura gallega y sus tradiciones, las valoramos y por ello pensamos que su tradición ganadera es digna de estudio, más incluso, de un homenaje.

Por ello lanzamos este ambicioso proyecto, porque queremos obtener respuestas, porque queremos saber más de este mundo, queremos contribuir a su perpetuación. Fisterra Bovine World es un proyecto único, hecho desde el corazón y con un gran trabajo detrás. Durante 24 meses hermanaremos razas bovinas de todo el mundo, con la máxima pureza y una edad semejante en una finca gallega, contribuiremos a su crecimiento y definiremos parámetros objetivos enfrentándolas a la misma alimentación y el mismo entorno de vida.

Trece razas bovinas distintas con morfologías diferentes alimentadas y criadas bajo el sistema ganadero gallego, usando alimentación propia de la zona basada en maiz autóctono del país y pastos cercanos al mar.

Método gallego

El entorno forma parte fundamental del buen desarrollo de los animales. Galicia es uno de esos lugares privilegiados en el mundo donde los vegetales, los animales y los alimentos procesados derivados de éstos se expresan extraordinariamente. Y dentro del entorno el aspecto más reseñable es la alimentación.

Es de nuestro especial interés mantener la tradición en cuanto a la alimentación de los animales que durante dos años permanecerán en Fisterra
Bovine World
. Por ello, durante los primeros 18 meses utilizamos los mejores piensos elaborados con maíces de primera calidad e introduciremos maíces autóctonos para el periodo final de cebo de seis meses.

Maíz autóctono
Datos de interés

  • El maíz se introdujo en Europa en el siglo XVI proveniente de américa y se extendió rapidamente por Asia y África.
  • El “millo” autóctono gallego tiene menos rendimiento que el híbrido americano pero más sabor y mejor textura.
  • El maíz autóctono tiene más resistencia a las condiciones climáticas gallegas.
  • Existen tres variedades autóctonas de maíz: una blanca (Rebordanes), una amarilla (Sarreans) y una negra (Meiro).